Información sobre la picadura de la peligrosa procesionaria en perros

Una vez llegada la primavera, las amenazas (como es normal) para nuestros perros llegan en forma de picaduras de insectos. Especial atención a la temida oruga procesionaria. Presta mucha atención, te contamos todo lo que debes saber para mantener a raya a tu perro de esta temible amenaza.

Picadura de la Procesionaria en Perros

¿Cómo es la oruga Procesionaria?

La Procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es la oruga de una polilla que abunda en Europa y Oriente Medio. Esta oruga está recubierta de pelos urticantes capaces de desprenderse y flotar en el aire, causando irritación en oídos nariz y garganta de cualquier animal que se encuentre cerca, provocando en algunos casos intensas reacciones alérgicas.

La primavera es la época en encontramos la Procesionaria por el campo, o en zonas bajo pinos y cedros, por eso, debemos prestar atención a la zona por donde pasean nuestras mascotas y, así, evitar que se acerquen a ellas. Se reconocen fácilmente por ser gusanos recubiertos de pelos blanquecinos y puntiagudos, con colores naranjas y marrones llamativos. Se desplazan en fila, unas tras otras, y esto es lo que llama la atención tanto a nuestros peludos.

¿Qué causa su picadura en los perros?

Los pelos urticantes de estas orugas contienen una sustancia tóxica muy irritante, llamada Thaumatopina que, al contacto con la piel y las mucosas, causa la liberación de histamina que es la responsable de los cuadros clínicos por alergias.


Un simple zarpazo a una de ellas, puede provocar un importante malestar que tu perro es posible que intente aliviar mediante lametones, lo cual promoverá también lesiones en los labios y la lengua. En cambio, si el animal toma contacto directo con la oruga mediante la boca, el dolor será muy inmediato, dando lugar inmediatamente a gran cantidad de babeo e incluso puede que el perro reaccione golpeando la cara con sus patas.

Si los pelos urticantes llegan a las vías respiratorias, a nivel de la laringe, pueden dificultar la respiración, lo que se podría traducir en un shock anafiláctico, llegando a provocar asfixia. Además de picor y dolor, puede producir vómitos, excitación, jadeo y cambios en el comportamiento, que pueden variar desde agresividad hasta miedo, según el carácter del perro.

En resumidas cuentas, si tu perro ha entrado en contacto con las procesionarias notarás los siguientes síntomas:

  • Ronchas en la piel de color rojo
  • Inflamación de la lengua y dificultad para respirar
  • Ampollas inflamadas
  • Aumento de la salivación
  • Síntomas de insuficiencia respiratoria

Tratamiento de la picadura de la procesionaria en perros

Si nuestro perro ha estado en el campo o en zonas arbóreas y detectamos cualquier síntoma extraño lo primero que debemos hacer es lavar al perro por completo, poniendo especial atención en ojos y boca, con agua templada, ya que el calor desintegra la toxina de la Procesionaria.
Si vemos que el contacto ha sido sobre el pelo, podemos sacudirlo con alguna toalla o cualquier prenda que tengamos a mano para no dañar nuestras manos.

Llevaremos a nuestro perro al veterinario lo antes posible, que será quien evalúe los grados de las lesiones que haya ocasionado la larva y pondrá el tratamiento más conveniente para él. En casos graves, lo más aconsejable es que el animal quede ingresado en la clínica en observación en la clínica, debido a la incapacidad que va a tener de alimentarse e hidratarse por sí mismo durante algunos días. Actuar rápidamente es esencial, tanto para evitar grandes secuelas en el perro, como para evitar desgracias mayores, como la muerte, en casos muy graves.

Así que, en primavera, si quieres evitar estas molestas picaduras de la procesionaria en tu perro, presta especial atención a la zona por donde paseas a tu mascota y vigila que la zona esté libre de Procesionaria.

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