El entorno y la educación son los que determinan el comportamiento de un perro, no su raza

Algunos perros, con su fama de agresivos y feroces, nunca pasan desapercibidos. Se les venera o se les tiene cierto recelo. Perros de raza como son el Pitbull, el Rottweiler, el Dóberman, el Fila Brasileiro y otros tantos, siempre andan enfilados, rodeados de polémica. Pero los que conocen a estos perros no paran de contar alabanzas sobre ellos, sobre su nobleza y su dulzura. Los medios que dan más bombo a las mordidas de perros considerados potencialmente peligrosos que a las mordidas del resto de perros tampoco ayudan.

Los sucesos más recientes han abierto hace poco el debate sobre los PPP, considerándolos un bando como buenas mascotas y otro como amenazas domésticas verdaderas.


Pero expertos como el psicólogo especialista en comportamiento animal Nacho Sierra, aseguran:

La raza no determina el carácter de un animal o persona y por lo tanto no puede determinar la peligrosidad. Dentro de una misma raza cada ejemplar tiene diferente genotipo, temperamento y por supuesto distinto carácter. El linaje puede aportar determinadas características de tipo psíquico que en contacto con un ambiente inadecuado o mala educación pueden convertirse en actitudes agresivas o conflictivas de cara a la vida social con los humanos, pero estas características hereditarias ocurren en cualquier raza canina y en cualquier perro mestizo.

Los expertos aseguran que los ataques de perros son excepcionales y están más relacionados con la incapacidad del dueño para educar adecuadamente al perro que con la naturaleza violenta del mismo.

Carlos Millet es otro gran conocedor del comportamiento animal, e incide en que la personalidad, la estabilidad emocional y la preparación del dueño son clave en el desarrollo del perro.

Miguel Ibañez Talegón, etólogo del Departamento de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid asevera:

Es absolutamente necesario que un propietario acuda a un centro de garantía a que le indiquen cómo educar al animal y otros aspectos necesarios para una tenencia responsable

Y considera que debería ser obligatorio un test de carácter realizado por profesionales, así como un control sanitario llevado a cabo por veterinarios.

En España se establecen unos requisitos legales para la posesión de perros potencialmente peligrosos (PPP):


  • Obtener la licencia obligatoria – para la que el dueño debe presentar un certificado de sus condiciones físicas y psicológicas.
  • Llevar al perro con bozal y con una correa de no más de 2 metros.
  • Contratar un seguro de responsabilidad civil a terceros, superior a 120000 €.

Pero se da un grave problema en cuanto a la clasificación que se hace de las razas y nos encontramos con las opiniones de expertos. Nacho Sierra asegura:

la Ley PPP es inútil, absurda e injusta. No responde a ningún criterio técnico.

El doctor Talegón manifiesta:

La Ley PPP se creó en un momento de alarma social, la utilidad es relativa ya que ha provocado la casi desaparición de algunas razas y una disminución drástica de perros de razas grandes.

Nacho Paunero, presidente de la protectora de animales El Refugio también expresa:

La ley es un fracaso porque se hizo con precipitación, en respuesta a un periodo de agresiones. Miles de familias tienen Pitbulls; los ataques son algo aislado.

En España, según el Real Decreto 287/2002 del 22 de marzo, las razas potencialmente peligrosas son: Pitbull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American StaffodshireTerrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu y Akita Inu (famosa raza por protagonizar una película). También añade que deben considerarse dentro de la categoría de PPP «los canes con las siguientes características: fuerte musculatura, aspecto poderoso, robusto, configuración atlética, agilidad, vigor y resistencia. Pelo corto. Cabeza voluminosa, mandíbulas grandes y fuertes […]».

Las multas por ley también se extienden a las infracciones administrativas en las que incurran los dueños de los perros y van desde los 150 a más de 15000 €, según la gravedad.

El doctor Ibañez asenta que:

En la lista deberían estar todas las demás. Se incluyeron perros poderosos, cuya mordida hace mucho daño. No obstante está un poco sesgada. Se protege a perros españoles como el mastín, por ejemplo. Se ha elaborado en función de la capacidad lesiva potencial del animal.

La lista no es coincidente en todos los países, y en algunos ha sido derogada como por ejemplo en Alemania, Holanda o Italia, donde se exige al propietario una preparación para educar al perro.

Así pues, estos perros están rodeados de mitos. Los expertos en comportamiento canino tratan de desmentirlos y destacan que la educación del animal y su entorno son mucho más decisivos que la raza.

Ibáñez afirma:

Cualquier perro puede ser una excelente mascota, porque lo que determina su comportamiento es la educación. Eso es lo que hay que saber y tener claro.

En 2012, la Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA) publicó una estadística completa del periodo comprendido entre 1971 y 2005, datando que las razas con más ataques a personas son el Pastor Alemán y sus cruces, seguidos del Cocker Spaniel, Chow Chow, Collie, Doberman, Rottweiler, Springel Spaniel, Shih Tzu y Caniche. En cuanto a las consecuencias de esos ataques, las conclusiones son lógicas: los perros grandes causan mayores daños. La mordedura de las razas más pequeñas o menos musculosas como las del Shih Tzu o el Caniche no suelen ser de gravedad en comparación con otras razas más poderosas, pero esto no quiere decir que por ser razas más fuertes sean por ende más agresivas.

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